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CLASES DE PALABRAS EN ESPAÑOL

Las clases de palabras en español: las clases de palabras autónomas: nombre, (pronombres personales tónicos), adjetivo, verbo, y adverbio. Características flexivas de los nombres (y pronombres tónicos), adjetivos, verbos. Las palabras no autónomas: los pronombres átonos, las preposiciones, las conjunciones.

CLASES DE PALABRAS EN ESPAÑOL

Las palabras de una lengua son muy diversas por su significado, por su constitución y por las funciones que pueden desempeñar. Atendiendo a la función que desempeñan se clasifican en diferentes clases o categorías. Existen unas, denominadas autónomas o independientes, que pueden cumplir por si solas unas determinada función, y otras, que solo pueden aparecer en un enunciado combinadas, con algunas de autónomas: las no autónomas o dependientes. A las primeras también se las denomina palabras léxicas (tienen significado) y a las últimas palabras gramaticales (carecen de significado léxico).

El sustantivo, el adjetivo, y el verbo, pertenecen al primero de los grupos; la preposición y la conjunción al último. El artículo no se considera una clase de palabras, sino un morfema libre del sustantivo. Los pronombres, palabras de significado ocasional, no se estudian en esta clasificación como categorías aparte, sino que se incluyen entre los sustantivos, adjetivos o adverbios como subtipos. La interjección será considerada aparte en su momento.

Recuadro de las palabras léxicas.

El nombre o el sustantivo.

Todo nombre es un signo autónomo.

·       Semánticamente designa seres, ideas u objetos perceptibles por los sentidos o la mente. Responde a las preguntas qué o quién y caben en la sustitución efectuada por los indefinidos algo o alguien;  

·       Sintácticamente  realiza la función de núcleo del sintagma nominal y pueden desempeñar la función de sujeto de la oración, complemento directo, complemento indirecto…

·       Morfológicamente esta compuesto por uno o mas lexemas que pueden combinarse con morfemas de número, género y articulo. Admite variaciones formales como son la derivación y la composición.

CLASES DE NOMBRE

Los sustantivos se clasifican atendiendo a dos criterios: por la estructura (clasificación formal) y por el significado (clasificación semántica).

Según su estructura los nombres pueden ser:

·       Simples, formados solamente por el lexema y los morfemas flexivos (genero y numero): tierra, papeles, niñas.

·       Compuestos: constituidos por dos o más lexemas y morfemas flexivos: pisapapeles, bocamanga, altavoces.

·       Derivados: que consta de un lexema, uno o más morfemas derivativos y morfemas flexivos: arboleda, mesita, reimplantación.

Según su significado, lo nombres se clasifican formando diversos grupos de oposiciones:

·       Comunes y propios:

los nombres comunes sirven para designar a todos los miembros de una misma clase. Sí las palabras árbol, casa o perro designan objetos que son clasificados como árboles, casas, perros. La referencia de un sustantivo se determina a partir de sus significados lingüísticos de dicho nombre. El estudio de los nombres compete generalmente a la gramática y a la semántica, que se encargan de determinar sus propiedades combinatorias sintácticas, de significado lingüistico, como su estructura interna o morfológica.

El nombre propio tiene como referente un único elemento, es decir, se refiere de forma individual a uno solo de los miembros de una clase. Carecen de significado lingüistico ya qe se comportan como meras etiquetas que representan a un objeto o entidad única. Sin embargo, si bien no tienen significado lingüistico, históricamente pueden derivar de palabras léxicas o terminos que en sí mismo si tuvieron significado lingüistico. El estudio del origen histórico de los nombres propios es competencia de la onomástica que se dividen propiamente en la a antroponimia o estudio de nombres de personas y en la topnimia o estudio de nombres de lugares. 

  • Concretos y abstractos: los nombres concretos designan seres y objetos reales que se pueden percibir por los sentidos o seres imaginarios que se representan como si fueran reales: volcán, zumbido, nube... Los abastractos denotan cualidades o ideas que tienen solo representacion mental: audiencia, sentimiento, ilusión...
  • Colectivos e individuales. Los nombres individuales designan en singular a un solo elemento de una clase: árbol, abeja, alumna... los colectivos designan en singular, a un conjunto de seres similares o iguales.
  • Contables o discontinuos y no contables o continuos. los nombres contables designan realidades separables que se pueden contar: televisor, persona, árbol... los no contables designan sustancias, materias  o cualidades, entidades continuas, no separables. Estas entidades se pueden contar, aunque en algunos casos pueden pesarse o medirse: agua, trigo. gas.           

Ambas clases se diferencian en los determinativos con los que pueden combinarse: los no contables solo admiten cuantificadores indefinidos ( bastante, mucho, poco, demasiado...) En cambio, los contables admiten también numerales.

El género

El género es una propiedad combinatoria que agrupa a los sustantivos en dos clases: masculinos y femeninos.

Sustantivos masculinos son los que pueden combinarse con formas masculinas de artículos y adjetivos: el queso manchego.

Sustantivos femeninos: son los que pueden combinarse con formas femeninas de artículos y adjetivos: la ciudad vecina.

  • La diferencia de género es un fenómeno gramitical. Que puede ir asociado a una distinción de sexos ( niño/niña) o otras distinciones como el tamaño ( barco/barca) la diferencia de un árbol y el fruto ( manzano/manzana) pero no necesariamente atiende a un criterio ( tormento/ tormenta)

La mayor parte de los sustantivos tiene un solo género. Sin embargo, algunos sustantivos pueden variar de género y se manifiesta por dos procedimientos:

    • El cambio de terminacion: -o del masculino por el -a del femenino. (lobo / loba). Se añade una -a para el femenino: doctor/ doctora. terminaciones tor y dor del masculino por triz para el femenino actor, actriz.

se añaden terminaciones como esa, ina, isa/ para el femenino: alcaldesa, sacerdotisa...

  • El cambio del articulo o del adjetivo determinativos que procede al sustantivo: el dentista la dentista, este colega esa colega.

Entre otros sustantivos que cambian de género por medio del cambio de artículo o determinativo se pueden distinguir dos clases:

    1.   sustantivos de género común: Se aplica impropiamente este término a aquellos sustantivos animados que, careciendo de flexión, manifiestan este rasgo gramatical a través del artículo o de adjetivos. Este fenómeno es frecuente en nombres terminado en –e, -ista, -a, -o… el agente la agente, el camarada la camadaza, el pianista/ la pianista.

    2.   sustantivos de género ambiguo. Son sustantivos de cosa que se pueden emplear como masculinos o femeninos con el mismo significado: el azúcar la azúcar, el calor, la/calor,  el mar la mar.

    3.   sustantivos de género epiceno. Cuando las diferencias de sexo en los nombres de muchos animales no se reflejan ni en las desinencias ni en la combinatoria con artículos y adjetivos, designan seres de uno y otro sexo: bebé, lince, pantera, víctima…

    En algunos casos, los sustantivos que corresponden al macho y a la hembra de una especie son palabras distintas: caballo yegua, yerno nuera.

    El número

    El número del sustantivo es un signo gramatical que posee dos funciones en la lengua: morfema de concordancia y de unidad o pluralidad. La concordancia en número de un nombre con un adjetivo o un verbo significa que entre los términos concordantes existe relación sintáctica.

    Formas de singular y del plural

    El singular es un morfema no marcado: carece de desinencia propia. El plural se forma añadiendo al singular las desinencia –s o –es. Existentes algunas reglas:

    Sustantivos cuyo singular termina en vocal

    Vocal átona. Forman el plural añadiendo –s.

    Vocal tónica. Existen diferencias: -á, -é, -ó añaden –s, excepto aes, oes, noes.

    -í añade –es o –s.

    -ú admite alternancia en hindú(e)s tabú e s pero no en menús, vermús.

    Sustantivos acabados en consonante

    En -s o -x tras vocal tónica añaden –es.

    En –s o –x tras vocal átona no varían.

    En –y añaden en unos casos –es y en otros casos-s

    Algunos sustantivos no varían de forma, de modo que el singular o plural viene dado por los determinantes y los adyacentes que los acompañan: el lunes, los lunes. Una tesis dos tesis excelente-s.

    Otros nombres pueden tener significado singular aunque la forma sea plural: los pantalones, unas tijeras.

    Palabras extranjeras

    Se aplican normalmente las reglas generales de la formación de plurales. Sin embargo, provoca frecuentes dudas la existencia de palabras cuyo singular es atípico por terminar en consonantes inexistentes en español o por finalizar su escritura en vocales que no se pronuncian. Algunas se mantienen como palabras invariables y cuando la asimilación al español es mas fuerte tienden a adaptarse a los patrones silábicos.

    Palabras latinas.

    Muchas palabras terminadas en –t o –m se mantienen intactas. En otros casos se alterna el plural latino con una adaptación al castellano.

EL ADJETIVO

La gramática tradicional distinguía dos subconjuntos en la categoría de los adjetivos: los determinativos y los calificativos.

Determinativos, agrupan a posesivos, indefinidos, numerales, relativos, e interrogativos.  Los calificativos, todos los demás.

Modernamente ambos subconjuntos se denominan de forma diferente: determinantes y adjetivos propiamente dichos.

El adjetivo es una clase de palabras estrechamente ligada al nombre tanto por su constitución interna (variación de género y de número), como por su relación sintáctica. Los caracterizamos desde diversas perspectivas.

Desde el punto de vista formal (morfológicamente) el adjetivo es un sintagma compuesto de una raíz léxica y una desinencia. La flexión del adjetivo expresa dos valores gramaticales: el género y el número. Carecen de significación propia y están destinados a concordar con los del sustantivo.

Desde el punto de vista semántico el adjetivo no designa entidades, sino propiedades de los nombres.

Desde el punto de vista funcional los adjetivos pueden ser o un complemento nominal o un atributo.

Desde el punto de vista distribucional el adjetivo aparece junto al nombre, antepuesto o pospuesto según la modificación que realice.

Según su significado, los adjetivos calificativos se dividen en:

·       Especificativos. Delimitan el campo de aplicación de sustantivo al que se refieren, seleccionando, de entre una colectividad, aquellos individuos u objetos que poseen una determinada característica: el hijo mayor; un concurso literario.

·       Explicativos o epítetos: ponen de relieve una cualidad del sustantivo, sin modificar su extensión semántica. El frío invierno, un crimen espantoso.

Clases de adjetivos

·       Adjetivos relacionales. Establecen un vínculo entre un determinado ámbito u objeto y el nombre al que modifican (ordenador portátil, cámara digital).

o      Van inmediatamente pospuesto al nombre.

o      No admiten gradación;

o      En los complementos del nombre con preposición que funcionan como los adjetivos relacionales, el sustantivo carece de determinantes (reloj de señora, y no el reloj de la señora).

·       Adjetivos clasificadores. Tienen la propiedad de incluir en un grupo al nombre que acompañan (alemán, budista)          ( alemán es un conjunto)..

o      No admiten ni gradación ni la cuantificación.

o      Van pospuestos al nombre y, en caso de que exista, al adjetivo relacional.

 En los complementos del nombre con preposicion, que funcionan como adjetivos clasificadores, los dos SN han de estar determinados (el reloj de la señora).

·       Adjetivos calificativos. Aportan una cualidad que afecta a la entidad denotada por el sustantivo:

o      Admiten gradación.

o      Pueden ir antepuestos y pospuestos al grupo formado por el nombre y los adjetivos relacionales y clasificadores si los hubiere;

o      Cuando aportan una cualidad prototípica de la entidad designada por el nombre se denominan epítetos. Suelen ubicarse en situación prenuclear.

Género

Desde el punto de vista formal existen dos tipos de adjetivos: los que presentan variación de género y los que son invariables.

Los que presentan variación de género  el femenino se construye, bien sustituyendo los morfemas –o/-e del masculino por –a, bien añadiendo esta terminación a las formas masculina acabadas en consonante.

Son muchos los adjetivos que carecen de morfemas para el género. En tales casos se identificará el género de la concordancia a través de las variaciones del sustantivo o de los determinantes que concuerdan con el adjetivo. Son invariables.

Número:

La formación del plural de los adjetivos sigue las mismas reglas que gobiernan la formación de este morfema en los sustantivos: se añade al singular la terminación –s después de la vocal átona;  -es tras vocal tónica o consonante. Son pocos los adjetivos sin variación de número.

La gradación

Una propiedad del adjetivo, que no poseen otras clases de palabras salvo algunos adverbios, es la posibilidad de establecer una gradación que modifica la cualidad expresada. Por eso están capacitados para recibir cuantificación. La gramática diferencia tres grados de cuantificación: el positivo, el comparativo y el superlativo.

El positivo muestra una calidad del sustantivo sin santificarla ni compararla: un piso grande, una anécdota divertida.

El comparativo establece mediante fórmulas correlativas, una relación que puede ser de superioridad que utiliza el cuantificador más; de igualdad tan, igual de, lo mismote; y el de inferioridad  que utiliza el cuantificador menos. Existen cuatro comparativos de superioridad heredaros de las formas latinas: mejor, peor, mayor, menor.

El superlativo. Intensifica al máximo la cualidad expresada por el adjetivo. Existen dos tipos:

1.    superlativo absoluto: se construye con el adverbio muy o con los sufijos –ísimo érrimo y también con prefijos ( archiconocido, hipersensible)

2.    superlativo relativo: el artículo unido al comparativo de superioridad o de inferioridad manifiesta el grado sumo de una cualidad seguido de un complemento introducido por la preposición de ( la nadadora más rápida del campeonato).

Cambios de categoría.

Algunos nombres como estudiante, portero, italiano, etc. Pueden comportarse como los adjetivos o como sustantivos.

La lengua tiene la posibilidad de construir un SN por medio del artículo más un adjetivo: el azul del cielo, lo curioso de este asunto.

Algunos adjetivos se convierten en adverbios al inmovilizar sus marcas gramaticales de género y número. En muchos casos presentan equivalencias con adverbios en –mente: camina muy lento/ camina lentamente.

Deverbales y denominales son adjetivos formados a partir de verbos o de nombres. Los primeros suelen terminar en –dor, nte, ivo, ble ( un acto conmovedor, un niño sonriente, cosecha sostenible…); los segundos en –ico, -al, etc. (cambio climático, ordenamiento territorial, cultura ambiental…)

LOS PRONOMBRES PERSONALES

Los pronombres personales forman un paradigma que se caracteriza por poseer propiedades de los nombres, de los determinativos y algunas otras exclusivamente suyas.

Como los nombres, los pronombres personales forman sintagmas nominales que tienen una función independiente: el nombre propio de María, y el pronombre ella tienen la misma función en Hablé con María y hablé con ella. Ahora bien, los pronombres personales no tienen significado léxico; son elementos deícticos, que señalan a las personas gramaticales: yo  es la primera persona  y se refiere al hablante, tú es la segunda y se refiere al oyente, él es la tercera y se refiere al que no es ni lo uno ni lo otro. Este significado deíctico emparenta a los pronombres personales con los determinativos.

Los pronombres personales tienen además una característica propia: poseen caso.  

El caso es la manifestación morfológica de la función sintáctica: una palabra presenta formas distintas según la funcion que tengan dentro de la oración. Asi, para la primera persona usamos yo si se trata del sujeto ( yo canto), me si es complemento directo o indirecto ( me veo en el espejo, me regalaron unos libros)  y mi si es termino de una proposición ( esto es mi libro).

LOS PRONOMBRES PERSONALES

Los pronombres personales forman un paradigma que se caracteriza por poseer propiedades de los nombres, de los determinativos y algunas otras exclusivamente suyas.

Como los nombres, los pronombres personales forman sintagmas nominales que tienen una función independiente: el nombre propio de María, y el pronombre ella tienen la misma función en Hablé con María y hablé con ella. Ahora bien, los pronombres personales no tienen significado léxico; son elementos deícticos, que señalan a las personas gramaticales: yo  es la primera persona  y se refiere al hablante, tú es la segunda y se refiere al oyente, él es la tercera y se refiere al que no es ni lo uno ni lo otro. Este significado deíctico emparenta a los pronombres personales con los determinativos.

Los pronombres personales tienen además una característica propia: poseen caso.  

El caso es la manifestación morfológica de la función sintáctica: una palabra presenta formas distintas según la funcion que tengan dentro de la oración. Asi, para la primera persona usamos yo si se trata del sujeto ( yo canto), me si es complemento directo o indirecto ( me veo en el espejo, me regalaron unos libros)  y mi si es termino de una proposición ( esto es mi libro).

LOS PRONOMBRES PERSONALES

Los pronombres personales forman un paradigma que se caracteriza por poseer propiedades de los nombres, de los determinativos y algunas otras exclusivamente suyas.

Como los nombres, los pronombres personales forman sintagmas nominales que tienen una función independiente: el nombre propio de María, y el pronombre ella tienen la misma función en Hablé con María y hablé con ella. Ahora bien, los pronombres personales no tienen significado léxico; son elementos deícticos, que señalan a las personas gramaticales: yo  es la primera persona  y se refiere al hablante, tú es la segunda y se refiere al oyente, él es la tercera y se refiere al que no es ni lo uno ni lo otro. Este significado deíctico emparenta a los pronombres personales con los determinativos.

Los pronombres personales tienen además una característica propia: poseen caso.  

El caso es la manifestación morfológica de la función sintáctica: una palabra presenta formas distintas según la funcion que tengan dentro de la oración. Asi, para la primera persona usamos yo si se trata del sujeto ( yo canto), me si es complemento directo o indirecto ( me veo en el espejo, me regalaron unos libros)  y mi si es termino de una proposición ( esto es mi libro).

LOS PRONOMBRES PERSONALES

Los pronombres personales forman un paradigma que se caracteriza por poseer propiedades de los nombres, de los determinativos y algunas otras exclusivamente suyas.

Como los nombres, los pronombres personales forman sintagmas nominales que tienen una función independiente: el nombre propio de María, y el pronombre ella tienen la misma función en Hablé con María y hablé con ella. Ahora bien, los pronombres personales no tienen significado léxico; son elementos deícticos, que señalan a las personas gramaticales: yo  es la primera persona  y se refiere al hablante, tú es la segunda y se refiere al oyente, él es la tercera y se refiere al que no es ni lo uno ni lo otro. Este significado deíctico emparenta a los pronombres personales con los determinativos.

Los pronombres personales tienen además una característica propia: poseen caso.  

El caso es la manifestación morfológica de la función sintáctica: una palabra presenta formas distintas según la funcion que tengan dentro de la oración. Asi, para la primera persona usamos yo si se trata del sujeto ( yo canto), me si es complemento directo o indirecto ( me veo en el espejo, me regalaron unos libros)  y mi si es termino de una proposición ( esto es mi libro).

LOS PRONOMBRES PERSONALES

Los pronombres personales forman un paradigma que se caracteriza por poseer propiedades de los nombres, de los determinativos y algunas otras exclusivamente suyas.

Como los nombres, los pronombres personales forman sintagmas nominales que tienen una función independiente: el nombre propio de María, y el pronombre ella tienen la misma función en Hablé con María y hablé con ella. Ahora bien, los pronombres personales no tienen significado léxico; son elementos deícticos, que señalan a las personas gramaticales: yo  es la primera persona  y se refiere al hablante, tú es la segunda y se refiere al oyente, él es la tercera y se refiere al que no es ni lo uno ni lo otro. Este significado deíctico emparenta a los pronombres personales con los determinativos.

Los pronombres personales tienen además una característica propia: poseen caso.  

El caso es la manifestación morfológica de la función sintáctica: una palabra presenta formas distintas según la funcion que tengan dentro de la oración. Asi, para la primera persona usamos yo si se trata del sujeto ( yo canto), me si es complemento directo o indirecto ( me veo en el espejo, me regalaron unos libros)  y mi si es termino de una proposición ( esto es mi libro).

LOS PRONOMBRES PERSONALES

Los pronombres personales forman un paradigma que se caracteriza por poseer propiedades de los nombres, de los determinativos y algunas otras exclusivamente suyas.

Como los nombres, los pronombres personales forman sintagmas nominales que tienen una función independiente: el nombre propio de María, y el pronombre ella tienen la misma función en Hablé con María y hablé con ella. Ahora bien, los pronombres personales no tienen significado léxico; son elementos deícticos, que señalan a las personas gramaticales: yo  es la primera persona  y se refiere al hablante, tú es la segunda y se refiere al oyente, él es la tercera y se refiere al que no es ni lo uno ni lo otro. Este significado deíctico emparenta a los pronombres personales con los determinativos.

Los pronombres personales tienen además una característica propia: poseen caso.  

El caso es la manifestación morfológica de la función sintáctica: una palabra presenta formas distintas según la funcion que tengan dentro de la oración. Asi, para la primera persona usamos yo si se trata del sujeto ( yo canto), me si es complemento directo o indirecto ( me veo en el espejo, me regalaron unos libros)  y mi si es termino de una proposición ( esto es mi libro).

LOS PRONOMBRES PERSONALES

Los pronombres personales forman un paradigma que se caracteriza por poseer propiedades de los nombres, de los determinativos y algunas otras exclusivamente suyas.

Como los nombres, los pronombres personales forman sintagmas nominales que tienen una función independiente: el nombre propio de María, y el pronombre ella tienen la misma función en Hablé con María y hablé con ella. Ahora bien, los pronombres personales no tienen significado léxico; son elementos deícticos, que señalan a las personas gramaticales: yo  es la primera persona  y se refiere al hablante, tú es la segunda y se refiere al oyente, él es la tercera y se refiere al que no es ni lo uno ni lo otro. Este significado deíctico emparenta a los pronombres personales con los determinativos.

Los pronombres personales tienen además una característica propia: poseen caso.  

El caso es la manifestación morfológica de la función sintáctica: una palabra presenta formas distintas según la funcion que tengan dentro de la oración. Asi, para la primera persona usamos yo si se trata del sujeto ( yo canto), me si es complemento directo o indirecto ( me veo en el espejo, me regalaron unos libros)  y mi si es termino de una proposición ( esto es mi libro).

La partes invariables de la oración.

Los adverbios

Los adverbios se caracterizan por funcionar siempre como modificadores de otras categorías: adjetivos, verbos, otros adverbios u oraciones.

En cuanto a su significado, se trata quizá de la categoría gramatical más heterogénea. Aunque las clasificaciones que se han propuesto son muy variadas, es importante que se sepan reconocer los siguientes tipos:

·       Adverbios de tiempo y lugar.

Pertenecen a esta clase los deícticos aquí, allí, acá, allá, entonces, ahora , luego, ayer, hoy, mañana, los relativos donde y cuando, los interrogativos dónde y cuándo y todos aquellos otros adverbios que denotan relaciones temporales o espaciales. Ciertos adverbios de tiempo y lugar forman parejas de elementos opuestos, como antes/después, delante/ detrás, adelante/atrás, encima/ debajo, arriba/abajo, cerca/lejos, dentro/ fuera, adentro/ afuera. Casi todos ellos están relacionados cn las preposiciones, de las que pueden derivar.

·       Adverbios de modo o manera.

Pertenecen a esta clase el deíctico así, el relativo como y el interrogativo cómo; también la mayoría de los adverbios terminados en –mente, los adverbios bien, mal y aquellos que proceden de adjetivos  que han perdido su flexión nominal, como igual, alto, y otros muchos.

·       Adverbios de cantidad.

Pertenecen a esta clase el relativo y el interrogativo, cuánto; también muy/mucho, poco, bastante, demasiado, más, menos, tanto… son los mismos elementos que pueden funcionar como cuantificadores indefinidos delante de nombres; se consideran adverbios si modifican adjetivos, verbos y otros adverbios. También pueden incluirse en esta clase sólo, incluso, aún, que indican inclusión o exclusión del elemento al que modifican, pero estos adverbios se diferencian de los demás en que pueden incidir también sobre sintagmas nominales.

·       Adverbios de modalidad o moralizadores.

Indican la actitud del hablante hacia lo que está diciendo y se diferencian de todos los anteriores en que modifican a toda la oración en su conjunto. Pertenecen a este grupo los adverbios que significan duda, posibilidad, o probabilidad (quizás, probablemente, posiblemente…) también los que expresan un punto de vista (francamente, sinceramente) los de afirmación (si, también, ciertamente) y los de negación (no, tampoco).

Desde el punto de vista formal, podemos hacer otra clasificación de los adverbios distinguiendo, entre simples y compuestos. Estos últimos a su vez se dividen en:

Compuestos con sufijo –mente.

Locuciones adverbiales que son aquellas unidades indivisibles formadas por dos o más palabras que funcionan exactamente igual que un adverbio: tal vez, sin duda, de verdad, de pie, a la chita callando…

Las preposiciones

Las preposiciones son palabras invariables que introducen un complemento obligatorio, llamado término de la preposición, y establecen una relación de subordinación o dependencia entre este término y algún otro elemento de la oración. Las preposiciones carecen de autonomía sintáctica, es decir, no pueden aparecer sin su término.

Por lo general funcional como términos de la preposición los sintagmas nominales y las subordinadas sustantivas, pero a veces también pueden hacerlo los adjetivos. La preposición y su término forman un sintagma preposicional.

Las preposiciones forman una clase cerrada constituida por unos pocos elementos: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre y tras. De éstas, cabe y so son formas arcaicas y se usan muy poco; algunos gramáticos excluyen también según. Por otra parte hay que añadir las formas mediante y durante, que son preposiciones, puesto que, al igual que el resto, ambas exigen un término sin el cual no pueden aparecer.

También existen locuciones prepositivas, que son unidades formadas por dos o más palabras que funcionan como una preposición. Son locuciones prepositivas a causa de, de acuerdo con, con relación a, a fin de, respecto a, junto a, en relación con, acerca de, frente a…

Las conjunciones

Las conjunciones son palabras invariables cuya función es relacionar dos unidades sintácticas. Según el tipo de relación que establecen podemos distinguir dos clases de conjunciones: las coordinantes y las subordinantes.

Las conjunciones coordinantes unen dos o mas unidades que tienen el mismo nivel jerárquico. Estas unidades pueden ser palabras, sintagmas u oraciones.

Según la relación semántica que establezcan entre los elementos coordinados, distinguimos entre copulativas, disyuntivas adversativas distributivas.

Copulativas: y (e) ni

Disyuntivas: o u, o bien

Adversativas: pero, mas, sino, aunque

Distributivas: ya…ya, bien…bien; ora…ora.

Las conjunciones subordinantes se caracterizan por introducir una oración con el verbo en forma personal a la cual convierten en dependiente de otra oración o de alguna palabra de otra oración. La propiedad de introducir una oración con el verbo en forma personal las diferencia claramente  de las preposiciones.

No hay una conjunción específica para cada tipo de oración subordinada y algunas conjunciones pueden tener más de un valor. Son conjunciones subordinantes que y si.   También: porque, como, aunque, con que, mientras.

A veces, las oraciones subordinadas están introducidas por varias palabras que funcionan como una sola pieza léxica: son las locuciones conjuntivas, que se reconocen porque no pueden separarse y equivalen, por lo general a una conjunción. Por ejemplo: puesto que, dado que, ya que, a pesar que, aun cuando, por más que, a condición de que, con tal que, siempre que, tan pronto como, una vez que, en cuanto que, a fin de que.

El verbo

Características

El verbo es la categoría morfológica más importante de la gramática. Es el núcleo y el centro de la oración. Se puede definir y describir desde diferentes perspectivas.

Desde un punto de vista formal (morfología) es una unidad léxica compuesta de raíz, característica o vocal temática y desinencia. Al conjunto raíz + característica se le aplica la denominación de tema. La raíz  o signo léxico aporta el significado léxico y determina el tipo de conjugación (primera, segunda o tercera). Las desinencias transmiten sus valores gramaticales (número, persona, modo, tiempo, aspecto…) el conjunto de las desinencias verbales forma un sistema que se denomina conjugación. Desde un punto de vista semántico, el lexema verbal indica procesos (acciones, acontecimientos, estados…) que se hallan de algún modo ligados a la temporalidad.

Desde el punto de vista semántico: el lexema verbal indica procesos (acciones, acontecimientos, estados…) que se hallan de algún modo ligados a la temporalidad.

Desde el punto de vista funcional (sintáctico) el verbo es el núcleo de la oración. Es el centro del que directa o indirectamente dependen todas las demás funciones sintácticas y semánticas.

Clases de verbos

Según sus posibilidades combinatorias, las gramáticas tradicionales han clasificado a los verbos en :

·       Transitivos: cuando se construyen con c. directo

·       Intransitivos: cuando se construyen con c. indirecto.

·       Impersonales: cuando no se combinan con un sujeto léxico.

·       Copulativos: cuando sirven de enlace entre el sujeto y el atributo o predicado nominal.

·       Auxiliaresque son lo que aportan a los morfemas en las perífrasis .

Según su significación se han propuesto numerosos ordenamientos. Las clases verbales más conocidas son:

·       Accionexiste un agente responsable del proceso.

·       Estado: el sujeto experimenta el proceso verbal.

·       Eventoexpresan un acontecimiento.

El tiempo verbal

La deixis temporal y el sistema de tiempos.

el tiempo verbal es una forma de deixis. Su funcion es localizar en el tiempo la situación descrita por el sintagma verbal con respecto al momento del habla y la relación temporal resultante se denomina, respectivamente, pasado, futuro, presente.

Los tiempos absolutos son aquellos que se calculan directamente tomadndo en consideración el momento del habla, sin que intervenga ningún otro punto de referencia. Los tiempos absolutos son el presnte ( canto) el pretérito perfecto simple o indefinido ( canté) y el fututo ( cantaré).

Para describir las restantes formas del paradigma verbal hay que suponer que la situación descrita está en una relacin de anterioridad, simultaneidad, o posterioridad con respecto aun punto de referencia que, a su vez, puede se anterior, simultáneo, o posterior al momento del habla. Estas formas reciben el nombre de tiempos relativos.

Todos los tiempos compuestos son relativos, de la misma manera que el preterico imperfecto y el condicional.

Los tiempos relativos del indicativo:

El verbo

Características

El verbo es la categoría morfológica más importante de la gramática. Es el núcleo y el centro de la oración. Se puede definir y describir desde diferentes perspectivas.

Desde un punto de vista formal (morfología) es una unidad léxica compuesta de raíz, característica o vocal temática y desinencia. Al conjunto raíz + característica se le aplica la denominación de tema. La raíz  o signo léxico aporta el significado léxico y determina el tipo de conjugación (primera, segunda o tercera). Las desinencias transmiten sus valores gramaticales (número, persona, modo, tiempo, aspecto…) el conjunto de las desinencias verbales forma un sistema que se denomina conjugación. Desde un punto de vista semántico, el lexema verbal indica procesos (acciones, acontecimientos, estados…) que se hallan de algún modo ligados a la temporalidad.

Desde el punto de vista semántico: el lexema verbal indica procesos (acciones, acontecimientos, estados…) que se hallan de algún modo ligados a la temporalidad.

Desde el punto de vista funcional (sintáctico) el verbo es el núcleo de la oración. Es el centro del que directa o indirectamente dependen todas las demás funciones sintácticas y semánticas.

Clases de verbos

Según sus posibilidades combinatorias, las gramáticas tradicionales han clasificado a los verbos en :

·       Transitivos: cuando se construyen con c. directo

·       Intransitivos: cuando se construyen con c. indirecto.

·       Impersonales: cuando no se combinan con un sujeto léxico.

·       Copulativos: cuando sirven de enlace entre el sujeto y el atributo o predicado nominal.

·       Auxiliaresque son lo que aportan a los morfemas en las perífrasis .

Según su significación se han propuesto numerosos ordenamientos. Las clases verbales más conocidas son:

·       Accionexiste un agente responsable del proceso.

·       Estado: el sujeto experimenta el proceso verbal.

·       Eventoexpresan un acontecimiento.

El tiempo verbal

La deixis temporal y el sistema de tiempos.

el tiempo verbal es una forma de deixis. Su funcion es localizar en el tiempo la situación descrita por el sintagma verbal con respecto al momento del habla y la relación temporal resultante se denomina, respectivamente, pasado, futuro, presente.

Los tiempos absolutos son aquellos que se calculan directamente tomadndo en consideración el momento del habla, sin que intervenga ningún otro punto de referencia. Los tiempos absolutos son el presnte ( canto) el pretérito perfecto simple o indefinido ( canté) y el fututo ( cantaré).

Para describir las restantes formas del paradigma verbal hay que suponer que la situación descrita está en una relacin de anterioridad, simultaneidad, o posterioridad con respecto aun punto de referencia que, a su vez, puede se anterior, simultáneo, o posterior al momento del habla. Estas formas reciben el nombre de tiempos relativos.

Todos los tiempos compuestos son relativos, de la misma manera que el preterico imperfecto y el condicional.

Los tiempos relativos del indicativo:

El verbo

Características

El verbo es la categoría morfológica más importante de la gramática. Es el núcleo y el centro de la oración. Se puede definir y describir desde diferentes perspectivas.

Desde un punto de vista formal (morfología) es una unidad léxica compuesta de raíz, característica o vocal temática y desinencia. Al conjunto raíz + característica se le aplica la denominación de tema. La raíz  o signo léxico aporta el significado léxico y determina el tipo de conjugación (primera, segunda o tercera). Las desinencias transmiten sus valores gramaticales (número, persona, modo, tiempo, aspecto…) el conjunto de las desinencias verbales forma un sistema que se denomina conjugación. Desde un punto de vista semántico, el lexema verbal indica procesos (acciones, acontecimientos, estados…) que se hallan de algún modo ligados a la temporalidad.

Desde el punto de vista semántico: el lexema verbal indica procesos (acciones, acontecimientos, estados…) que se hallan de algún modo ligados a la temporalidad.

Desde el punto de vista funcional (sintáctico) el verbo es el núcleo de la oración. Es el centro del que directa o indirectamente dependen todas las demás funciones sintácticas y semánticas.

Clases de verbos

Según sus posibilidades combinatorias, las gramáticas tradicionales han clasificado a los verbos en :

·       Transitivos: cuando se construyen con c. directo

·       Intransitivos: cuando se construyen con c. indirecto.

·       Impersonales: cuando no se combinan con un sujeto léxico.

·       Copulativos: cuando sirven de enlace entre el sujeto y el atributo o predicado nominal.

·       Auxiliaresque son lo que aportan a los morfemas en las perífrasis .

Según su significación se han propuesto numerosos ordenamientos. Las clases verbales más conocidas son:

·       Accionexiste un agente responsable del proceso.

·       Estado: el sujeto experimenta el proceso verbal.

·       Eventoexpresan un acontecimiento.

El tiempo verbal

La deixis temporal y el sistema de tiempos.

el tiempo verbal es una forma de deixis. Su funcion es localizar en el tiempo la situación descrita por el sintagma verbal con respecto al momento del habla y la relación temporal resultante se denomina, respectivamente, pasado, futuro, presente.

Los tiempos absolutos son aquellos que se calculan directamente tomadndo en consideración el momento del habla, sin que intervenga ningún otro punto de referencia. Los tiempos absolutos son el presnte ( canto) el pretérito perfecto simple o indefinido ( canté) y el fututo ( cantaré).

Para describir las restantes formas del paradigma verbal hay que suponer que la situación descrita está en una relacin de anterioridad, simultaneidad, o posterioridad con respecto aun punto de referencia que, a su vez, puede se anterior, simultáneo, o posterior al momento del habla. Estas formas reciben el nombre de tiempos relativos.

Todos los tiempos compuestos son relativos, de la misma manera que el preterico imperfecto y el condicional.

Los tiempos relativos del indicativo:

·      Pretérito perfecto compuesto (he cantado). Expresa una situación anterior a un punto de referencia que coincide con el momento del habla o es inmediato a él.

·      Pretérito imperfecto (cantaba). Expresa una situación simultánea a un punto de referencia anterior al momento el habla.

·      Pretérito pluscuamperfecto (había cantado). Expresa una situación anterior a un punto de referencia anterior al momento del habla.

·      Pretérito anterior (hube cantado). Expresa una situación  inmediatamente anterior a un punto de referencia anterior al momento del habla.

·      Futuro perfecto (habré cantado). Expresa una situación anterior a un punto de referencia posterior al momento del habla.

·      Condicional (cantaría) expresa una situación posterior a un punto de referencia que es anterior al momento del habla.

·      Condicional perfecto (habría cantado) expresa una situación anterior a un punto de referencia que a su vez es posterior a otro punto de referencia que es anterior al momento del habla.

Usos y valores de los tiempos.

 

1.  El presente puede tomar distintos valores temporales:

 

·      Presente actual. Se refiere a hechos puntuales que tienen lugar en el momento del habla.

·      Presente habitual: alude a hechos que se repiten de forma periódica, aunque no necesariamente en el momento mismo del habla.

·      Presente gnómico. Expresa situaciones validas en cualquier momento, no localizadas respecto al momento del habla.

·      Presente histórico. Tiene valor de pasado.

·      Presente con valor de futuro. Expresa hechos que se sitúan en un momento posterior al del habla.

2.  el pretérito imperfecto que es básicamente un presente relativo al pasado, muestra unos usos paralelos a los del presente: puntual, habitual, referido al presente (con valores de cortesía, condicional…) y referido al futuro.

3.  los futuros (que incluyen a los condicionales) adquieren distintos valores modales: de probabilidad, concesivos, de cortesía, o atenuación. El condicional, además, presenta un valor propio: se refiere, en las oraciones condicionales, a una situación hipotética.

 

El aspecto.

 

El aspecto es la perspectiva desde la cual se enfoca una situación. Mientras que el tiempo está ligado a factores externos de la situación (el momento del habla), el aspecto está ligado a factores internos, es decir, al desarrollo temporal interno de la situación.

La distinción aspectual básica es la que se establece entre formas imperfectivas y formas perfectivas:

·      las formas imperfectivas enfocan solamente la parte interna de una situación, sin aludir a la presencia de límites temporales o de terminación. No indican si la citación queda delimitada por un punto final o no.

·      Las formas perfectivas, por el contrario, enfocan la situación tomada en su totalidad, incluyendo el punto final: la situación queda delimitada o cerrada. Los tiempos compuestos con haber son típicamente perfectivos.

 

El modo

 

El modo es una de las manifestaciones gramaticales de la modalidad, es decir, de la relación entre la actitud del hablante y el contenido oracional. Su función es indicar el grado de compromiso del hablante con respecto al contenido oracional o su intención comunicativa con respecto al interlocutor (mandato, deseo, etc.). En español se pueden distinguir tres paradigmas verbales de acuerdo con el modo (o sea, tres conjuntos de formas verbales morfología y sintácticamente diferenciables): el de imperativo, el de indicativo  y el de subjuntivo.

 

El imperativo expresa la intención de obligar o exhortar al oyente a realizar una acción determinada. El paradigma de imperativo es extremadamente simple: se  recurre al uso del modo subjuntivo cuando la oración es negativa o cuando expresan órdenes o exhortaciones en primera o tercera persona.

El modo indicativo caracteriza el contenido de una oración como aseverado o aseverable, es decir, como contenido cuya verdad el hablante afirma. Las situaciones que queremos presentar como verdaderas o verosímiles y que deseamos poner en primer plano se manifiestan lingüísticamente a través del indicativo.

El modo subjuntivo caracteriza el contenido de una oración como no aseverable, bien porque se considera no realizado o solamente posible (lo que no podamos afirmar su verdad), bien porque su verdad se presupone o se da por supuesta, con lo que que queda en segundo plano. Las situaciones no realizadas (los deseos, los temores, las hipótesis…) constituyen los casos típicos de uso de subjuntivo.

La alternancia entre el moso indicativo y el subjuntivo está condicionada por la gramática. En algunos casos esta alternancia es libre.

 

Las formas no personales del verbo.

 

Se distinguen entre formas personales y formas no personales del verbo. Las primeras contienen morfemas flexivos de número y persona, tiempo y modo; las segundas se caracterizan por no estar flexionadas y carecer de tales marcas, por que no puede haber en este caso concordancia entre el verbo y su sujeto. Son formas no personales del verbo el infinitivo, el gerundio, y el participio. Este último puede presentar marcas de número y género en construcciones como las pasivas.

 

Las perífrasis verbales

 

Una perífrasis verbal es combinación unitaria de dos o mas formas verbales, una de ellas Flexionada la otra o las otras no flexionadas. Las perífrasis pueden ser de infinitivo gerundio o participio según el tipo de forma no personal que aparezca en ellas.

En una perífrasis verbal la primera forma, es decir, la portadora de las marcas flexivas, se denomina verbo auxiliar. El primer verbo “auxilia” el segundo precisamente porque aporta los contenidos que hacen posible una predicación independiente. El segundo verbo (infinitivo, gerundio, participio) es el que aporta la carga semántica.

 

Las clases de perífrasis:

Las perífrasis pueden clasificarse de acuerdo con la naturaleza de la forma no personal o de acuerdo con el tipo de contenido que aportan.

Según el primer criterio podemos distinguir:

·      Perífrasis de infinitivo. Deber+ infinitivo; poder + inf.; tener que + inf.; haber que + inf.; ir a + inf., ponerse a+ inf.;  dejar de + inf.; volver a + inf.; llegar a  + inf.; echarse a + inf.; etc.

·      Perífrasis de gerundio: estar + gerundio, seguir + gerundio, ir + gerundio, andar + gerundio, venir + gerundio.

·      Perífrasis de participio tener, llevar, ir + participio.

 

Según el criterio semántico:

Perífrasis modales: señalan contenidos modales que pueden ser de obligación o de posibilidad. Se forman siempre con el infinitivo.

Perífrasis aspectuales. Señalan contenidos aspectuales (a veces temporales) que no se pueden expresar a través de las formas simples o compuestas de la conjugación verbal. Entre los significados aspectuales que se pueden expresar por medio de una perífrasis están los siguientes:

 

·      Perífrasis modales: señalan contenidos que pueden ser de obligación o de posibilidad. Se forman siempre con el infinitivo.

·      Perífrasis aspectuales. Señalan contenidos aspectuales a veces temporales, que no se pueden expresar a través de las formas simples o compuestas  de la conjugación verbal. Entre los significados aspectuales que se pueden expresar por medio de una perífrasis están los siguientes:

 

 

 

Por perlazul1 - 3 de Noviembre, 2008, 0:20, Categoría: tema 4
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